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El hecho de recitar el Corán a tus hijos y enseñar su lectura reviste una gran importancia, pero hay algo que es incluso más importante: comunicar a tus hijos el sentido de que lo que está siendo recitado es «la palabra de Dios». Hoy en día, uno de los problemas más comunes que podemos encontrarnos es que —desgraciadamente— los versículos coránicos recitados por algunas personas no van más allá de ser un mero sonido. Si puedes ofrecer un buen ejemplo recitando el Corán y logras hacerlo como si estuvieras recitándolo ante el Altísimo o ante el alma bendecida del Profeta, entonces habrás conquistado una vez más los corazones de los que se encuentran a tu alrededor. Si dejas que las lágrimas fluyan por tus mejillas mientras recitas el Corán, tu hijo aprenderá mucho. Recitar el Corán de manera inexpresiva y monótona en cambio, puede convertirnos en insensibles. |